lunes, 31 de diciembre de 2007

Deseos para el nuevo año

Lo típico. Ya sé. Pero no sé por qué voy a tener que ser yo más original. Además la semana pasada he tenido que explicar concienzudamente qué es un deseo y lo tengo muy definido, que a ver quién se cree que vale el “pues algo que deseas”, que no, que no, que si lo definido entra en la definición no hay quien lo entienda. A ver, un deseo es algo que pides (pues un tren), no, eso no vale, tiene que ser algo para todos, para la familia (pues un bebé), que nooooo, que eso tampoco, (¿por qué no?) pues porque no, ha de ser algo que se pida en general para tu familia o tus amigos o para ti, pero que no sea un juguete, ni una cosa,… ni un bebé, vaya, no la liemos, algo que te gustaría mucho para ti, tus amigos o tu familia y que querrías tener al año que viene …(mmmm ¿una casa amarilla?)…nooo, venga te pongo un ejemplo: yo podría decir que deseo para el año que viene que no nos pongamos malitos ninguno ¿vale?, ¿a ti que se te ocurre?... mmmmm yo deseo para el año que viene que los niños pobres tengan dinero para no tener que darles mis juguetes ¿esto vale?, sí pero casi mejor que la última parte no la escribas que a lo mejor no queda muy bien, ¿se te ocurre algo más?.....sí, yo deseo que mis amigos crezcan y aprendan y yo también ¿ya vale?¿puedo jugar ya?…No, escríbelo en un papel, guárdalo en el cofrecito y luego ya a jugar. Y así, tras ardua deliberación, conseguimos poder llevar al cole dos deseos para el Año Nuevo. Pero, siendo distinta la perspectiva a los cinco años que a los cuarenta, yo matizaría el primero y desearía comida, cariño, educación y oportunidades para todos los niños, ricos y pobres, pero suscribiría al pie de la letra el segundo, y lo plagio sin remordimientos que de algo ha de servir tener en nómina un par de filósofos domésticos: que mi familia y amigos sigan creciendo y aprendiendo, y yo también, y si lo primero ya no es posible pues que sigamos aprendiendo, siempre. Y luego pues no estaría mal para el 2008 aspirar a: no tener que seguir frecuentando el modernísimo sistema municipal de pago de multas por internet, salir a cenar y… cenar, no volver a presidir ninguna mesa electoral (por favor, por favor, por favor), no incrementar la lista de “ex” (cuidadoras y parejas con la misma intensidad de deseo), viajar a Nueva York, poder quedar habitualmente con mis amig@s o, al menos, que el tiempo de presencia real supere al de contacto cibernético o telefónico, nadar de espaldas sin parar de cabeza cada dos por tres, que las risas sean más numerosas que las lágrimas, bajar el colesterol, ganar amig@s, no perder oído, ... y sobre todo, y en especial para los de mi casa, salud, besos y achuchones, que nos gustan mucho, qué le voy a hacer, tenemos esa debilidad.

¡¡¡FELIZ 2008!!!.

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