A principio de curso, en octubre, hablando con uno de mis compañeros de trabajo (y, sin embargo, lector crítico y corrector voluntario en varias ocasiones) yo comenté que sí me gustaba escribir y, además, hacía mucho que no lo hacía pero que, al contrario de la mayoría de la gente que escribe (y no digamos de los escritores) yo no sentía la necesidad de escribir y no concebía escribir sin lectores. Probablemente gran parte de los lectores del blog (familiares y amigos, casi todos) ya me lo han oído alguna vez, porque suelo decir que igual que yo no hablo sola (cabrearse con un ordenador o decir buenas noches a un cajero automático no cuenta) tampoco escribo para guardar, yo sólo escribo si alguien lo va a leer. Así que mi compa me dijo: “¿Y por qué no abres un blog?”. A lo que yo, siempre a la vanguardia de cualquier avance tecnológico, contesté: “porque no sé ni lo que es”.
Así que, siendo la ignorancia un defecto de fácil solución, me di a la investigación: vamos, que puse “blog” en google y me saltó la página de blogger donde decía “cree un blog en tan sólo 3 pasos” y, más chula yo que un ocho, di los tres pasos (he de admitir que hube de pedir cierta ayuda a este compa que es, además, mi asesor informático) pero en un minuto ya estaba, un blog abierto a mi nombre. ¿Y ahora de dónde sacaba yo los lectores?. Muy fácil, e-mail general a familia y amigos: “he abierto un blog” y tuve incluso la osadía de pedir que reenviaran el correo a familiares y amigos suyos, algo parecido a una cadena de tendrástresañosdemalasuerte pero en plan vamosabuscarlectoresaAna. Así, a lo tonto, y con la benevolencia de mis afectos, conseguí un montón de lectores, porque amigos tengo unos cuantos pero familia… familia sí que tengo yo mucha.
Y me puse a escribir. Y me fui enterando de cómo funcionaban los blogs, y resulta que lo importante de los blogs son los comentarios. Y yo resulta tenía un blog sin comentarios. Y, cuando luego fui conociendo gente con blogs abiertos, varios me dijeron lo mismo ¿por qué nadie te comenta?. Lo que no sabían ellos es que, cuando ellos empezaron a comentar, varios lectores de los iniciales preguntaban quién eran esos que comentaban. Porque en el blog no hay comentarios apenas, no, pero es que mis lectores no son de escribir, ellos me comentan lo que quieren cuando nos vemos, cuando hablamos por teléfono o, como mucho, en e-mail privado. Porque la que escribe soy yo, no ellos. Entonces fui yo consciente de que tenía un blog raro, y una mayoría de lectores raros a los que yo identifico por su nombre (y su cara, y su voz y su…) y, de resultas, hemos de concluir que soy una rara escritora que escribe para familia y amigos, no siente necesidad de escribir y, lo más gordo de todo,… se va a tomar todo el verano de vacaciones. Que en el trabajo no me dejan pero siendo yo la que manda aquí…
Seguro en algún rato os echaré de menos pero, dado que tengo el teléfono de la mayoría, no os preocupéis que os llamaré.
Gracias a todos, tanto a los que han leído de vez en cuando, como a esas perlas entre las perlas que se han leído todos y cada uno de los escritos sin dejar más rastro que el número de visitas en las estadísticas. Vuestras lecturas me hicieron escritora ese ratillo y, vaya, a mí eso me gusta.
Descansad, al menos de mí, y … ¡Feliz Verano!.
Así que, siendo la ignorancia un defecto de fácil solución, me di a la investigación: vamos, que puse “blog” en google y me saltó la página de blogger donde decía “cree un blog en tan sólo 3 pasos” y, más chula yo que un ocho, di los tres pasos (he de admitir que hube de pedir cierta ayuda a este compa que es, además, mi asesor informático) pero en un minuto ya estaba, un blog abierto a mi nombre. ¿Y ahora de dónde sacaba yo los lectores?. Muy fácil, e-mail general a familia y amigos: “he abierto un blog” y tuve incluso la osadía de pedir que reenviaran el correo a familiares y amigos suyos, algo parecido a una cadena de tendrástresañosdemalasuerte pero en plan vamosabuscarlectoresaAna. Así, a lo tonto, y con la benevolencia de mis afectos, conseguí un montón de lectores, porque amigos tengo unos cuantos pero familia… familia sí que tengo yo mucha.
Y me puse a escribir. Y me fui enterando de cómo funcionaban los blogs, y resulta que lo importante de los blogs son los comentarios. Y yo resulta tenía un blog sin comentarios. Y, cuando luego fui conociendo gente con blogs abiertos, varios me dijeron lo mismo ¿por qué nadie te comenta?. Lo que no sabían ellos es que, cuando ellos empezaron a comentar, varios lectores de los iniciales preguntaban quién eran esos que comentaban. Porque en el blog no hay comentarios apenas, no, pero es que mis lectores no son de escribir, ellos me comentan lo que quieren cuando nos vemos, cuando hablamos por teléfono o, como mucho, en e-mail privado. Porque la que escribe soy yo, no ellos. Entonces fui yo consciente de que tenía un blog raro, y una mayoría de lectores raros a los que yo identifico por su nombre (y su cara, y su voz y su…) y, de resultas, hemos de concluir que soy una rara escritora que escribe para familia y amigos, no siente necesidad de escribir y, lo más gordo de todo,… se va a tomar todo el verano de vacaciones. Que en el trabajo no me dejan pero siendo yo la que manda aquí…
Seguro en algún rato os echaré de menos pero, dado que tengo el teléfono de la mayoría, no os preocupéis que os llamaré.
Gracias a todos, tanto a los que han leído de vez en cuando, como a esas perlas entre las perlas que se han leído todos y cada uno de los escritos sin dejar más rastro que el número de visitas en las estadísticas. Vuestras lecturas me hicieron escritora ese ratillo y, vaya, a mí eso me gusta.
Descansad, al menos de mí, y … ¡Feliz Verano!.


8 comentarios:
pero bueno Ana dice, soy cloti, que yo te leo de vez en cuando pero qeu últimamente estoy en otro mundo. viviendo mi crisis particular y completamente descreída de mi capacidad para contar algo. Que me alegro que seas tan sincera de avisar que te tomas vacaciones. que espero conocerte algún día aunque el placer haya sido breve.
un beso y que hija mía, cuentes lo que cuentes, lo cuentas bien. Me pongo al día con los últimos posts. muac
Bravo Ana, descansa (si te de dejan) y se feliz. Eso si, coge fuerzas para la vuelta. Un besazo ...
Vaya, Cloti, qué raro leerte por aquí. Gracias y baja a este mundo pronto, que no está tan mal. Un beso.
Descansaré, Juan, de todo y de todos por ratillos. Es lo que tienen las vacaciones. Beso.
Ana, creo que soy de las que haré uso del teléfono, porque septiembre está demasiado lejos. Si un día tienes mono suelto de escritora, como tú pones las reglas, y aunque no sea septiembre... y sabes!
Tú no te prives, Pat, que desconecto de obligaciones, de amigos nunca. Un beso.
Espero poder seguir leyéndote pronto.
Un saludo
Hola Ana, llegué aquí desde un comentario tuyo. Nada como salir de visitas para hacer amigos...
Espero que descanses. Menuda suerte tener tres meses de vacaciones y ser tu propia jefa!. Eso es mucho mejor que el mejor de los blogs.
Con tu permiso me voy a dar una vuelta por tu blog y... FELICES VACACIONES!
Supongo que después del verano, Ángel. Felices vacaciones.
Entra donde quieras, Benita, y lo de ser mi propia jefa y tener tres meses de vacaciones... es sólo en el mundo blog. En el real, nada de nada. Feliz verano.
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